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Barrick, el deterioro de glaciares en Pascua Lama

By on febrero 18, 2013
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Para Barrick, el deterioro de glaciares en Pascua Lama se debe al cambio climático.

Según un informe que la canadiense Barrick presentó a la Corte de Apelaciones de Copiapó a mediados de enero, el derretimiento que están mostrando los glaciares ubicados en las cercanías del proyecto Pascua Lama y la capa de polvo en su superficie se deben al calentamiento global, al cambio climático y a las desfavorables condiciones de la zona donde se ubica la iniciativa.

La minera enfrenta un recurso de protección que presentaron en su contra, en septiembre de 2012, ocho de las 10 comunidades diaguitas del Valle del Huasco, zona donde se está construyendo este primer proyecto binacional de oro y cobre. Las comunidades acusan que la firma está afectando el derecho a la vida debido a que ha perjudicado los glaciares el Toro 1, Toro 2 y Esperanza, y contaminado los recursos hídricos de la zona.

Por si esto fuera poco, a fines de octubre de 2012 Sernageomin paralizó temporalmente los trabajos de movimientos de tierra, perforaciones y tronaduras de la iniciativa, debido a incumplimientos a la ley de seguridad minera. Los trabajos estaban causando un alto nivel de polución que afecta la salud de sus trabajadores.

Si bien Barrick aún no ha reanudado el movimiento de tierras, sigue la construcción de otras partes del proyecto. En este sentido, esta semana informó que a diciembre la construcción de Pascua Lama tenía un avance de 40% y que ha ejecutado inversiones por u$s 4.200 M.

La minera también enfrenta otros tres procesos sancionatorios por parte de la Dirección General de Aguas (DGA) de Atacama, entidad que solicitó sanciones a la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) por incumplir en el plan de monitoreo de glaciares.

Barrick no se ha referido explícitamente al tema de los glaciares. El jueves, en su entrega de resultados anuales, sólo recordó que tiene “procesos legales y regulatorios en curso”, pero sostuvo que la suspensión de labores decretada por Sernageomin no alterará el cronograma del proyecto.

Donde sí se pronunciaron fue en el extenso informe que presentaron ante la Corte de Apelaciones de Copiapó. En el documento, la defensa de la empresa aseguró que demostrará “categóricamente y con abundante cantidad de estudios científicos y especializados en la materia, que se vienen realizando hace más de 10 años”, que la evolución natural de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza “no tienen su explicación en las actividades desarrolladas por Pascua Lama, sino que obedecen a una multiplicidad de factores climáticos, geográficos y técnicos”. Añade que la disminución del tamaño de los cuerpos de hielo no ha afectado al recurso hídrico de la zona, ya que el aporte de los glaciares a los cauces es muy bajo respecto de la cantidad de aguas disponibles en la cuenca del río Huasco.

Según Barrick, más de 20 estudios científicos presentados en el proceso de evaluación ambiental de 2006 constataron que los factores que alimentan a los glaciares, como la caída de nieve y las bajas temperaturas, han sido afectados por el cambio climático, reduciendo la acumulación de hielo y aumentando progresivamente el derretimiento de los glaciares. La firma agrega que el proceso de calentamiento global ha afectado desde siempre a los glaciares, lo que quedó de manifiesto en un estudio de Golder Associates de 2002. “En el transcurso de las dos décadas, los glaciares involucrados con el proyecto Pascua Lama han estado experimentando una contracción en su superficie y volumen. En particular, entre los años 1981 y 2000, los glaciares que tienen una superficie menor a 30 hectáreas han reducido su área en más de 50%”, dice el reporte.

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“Los glaciares han mostrado en los últimos 50 años un franco deterioro (…) Esto demuestra que los glaciares pueden actuar más efectivamente como reservas hídricas temporales, pero su existencia es más dependiente de los cambios ambientales”, certifica otro estudio, del 2005, del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Aridas (Ceaza).

Debido a la naturaleza del área donde se ubica el proyecto, Barrick reconoce dificultades con la ejecución del monitoreo de glaciares. “La implementación del plan ha tenido muchas dificultades debido principalmente a las extremas condiciones meteorológicas del sector y la compleja geografía del lugar”, señala. “El esfuerzo humano que se requiere es muy alto y, por ende, es muy difícil cumplir a plenitud todas las medidas solicitadas”, sostiene la empresa en su recurso judicial.

Fuente: El Sol on line, Mendoza

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